Diabetes: la enfermedad silenciosa

Diabetes: la enfermedad silenciosa

Según definición de la OMS (Organización Mundial de la Salud), la diabetes es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. La insulina es una hormona que regula el azúcar en la sangre. El efecto de la diabetes no controlada es la hiperglucemia (aumento del azúcar en la sangre), que con el tiempo daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente los nervios y los vasos sanguíneos. Existen 2 tipos:

Diabetes de tipo 1

La diabetes de tipo 1 (también llamada insulinodependiente, juvenil o de inicio en la infancia) se caracteriza por una producción deficiente de insulina y requiere la administración diaria de esta hormona. Se desconoce aún la causa de la diabetes de tipo 1 y no se puede prevenir con el conocimiento actual. Sus síntomas consisten, entre otros, en excreción excesiva de orina (poliuria), sed (polidipsia), hambre constante (polifagia), pérdida de peso, trastornos visuales y cansancio. Estos síntomas pueden aparecer de forma súbita.

Diabetes de tipo 2

La diabetes de tipo 2 (también llamada no insulinodependiente o de inicio en la edad adulta) se debe a una utilización ineficaz de la insulina. Este tipo representa la mayoría de los casos mundiales y se debe en gran medida a un peso corporal excesivo y a la inactividad física. Los síntomas pueden ser similares a los de la diabetes de tipo 1, pero a menudo menos intensos. En consecuencia, la enfermedad puede diagnosticarse solo cuando ya tiene varios años de evolución y han aparecido complicaciones.

Hasta hace poco, este tipo de diabetes solo se observaba en adultos, pero en la actualidad también se está manifestando en niños.

¿Cuales son las consecuencias frecuentes de la diabetes?

Con el tiempo, la diabetes puede dañar el corazón, los vasos sanguíneos, ojos, riñones y nervios.<>

  • Los adultos con diabetes tienen un riesgo 2 a 3 veces mayor de infarto de miocardio y accidente cerebrovascular.2
  • La neuropatía de los pies combinada con la reducción del flujo sanguíneo incrementan el riesgo de úlceras de los pies, infección y, en última instancia, amputación.
  • La retinopatía diabética es una causa importante de ceguera y es la consecuencia del daño de los pequeños vasos sanguíneos de la retina que se va acumulando a lo largo del tiempo. El 2,6% de los casos mundiales de ceguera es consecuencia de la diabetes.3
  • La diabetes se encuentra entre las principales causas de insuficiencia renal.

 

¿Qué te recomienda CuoreCare?

En general, debemos estar atentos a una serie de síntomas iniciales. Las “señales de alerta” más frecuentes son:

  • Sudoración (sin calor)
  • Sensación de hambre de aparición brusca
  • Debilidad
  • Palidez
  • Sensación de mareo
  • Temblores y nerviosismo
  • Palpitaciones
  • Alteraciones del comportamiento
  • Irritabilidad

 

Ante cualquiera de ellos, y más si sucede de forma recurrente, no hay que dudarlo: una visita a nuestro médico de cabecera es obligatoria. ¡Porque más vale prevenir, que curar!

Y recuerda: nuestros cuidadores CuoreCare os podrán ayudar con las visitas médicas y el control de la medicación de tus seres queridos.

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