4 ejercicios de piscina para ancianos

4 ejercicios de piscina para ancianos

4 ejercicios de piscina para ancianos

Todos entendemos el valor de estar en forma y mantener esa condición física durante toda nuestra vida. No es tan difícil cuando somos más jóvenes, donde podemos incorporar la forma física en nuestras actividades recreativas sin mucha dificultad. Trotar, andar en bicicleta e incluso deportes de equipo están disponibles y accesibles para recoger y llevar. Algunos programas de educación física en la escuela secundaria se concentran en deportes de la vida, cosas como la natación y el tenis en las que podemos participar durante toda nuestra vida. Pero la vida sucede, el envejecimiento es y ninguno de nosotros puede estar en el mismo nivel de condición física para siempre. A veces se trata solo de nuestro cuerpo envejecido, pero puede haber otras causas que requieren modificación en la forma en que nos ejercitamos.

 

Por qué podríamos dejar de hacer ejercicio

 

Tal vez incurramos en una lesión, o se nos diagnostica artritis o fibromialgia, o tenemos una cirugía que temporalmente nos impide hacer ejercicio. A medida que envejecemos, nuestros objetivos de entrenamiento serán mejorar nuestra fuerza muscular, flexibilidad y resistencia al agregar actividades de bajo impacto a nuestro entrenamiento. Siempre haz calentamiento antes de comenzar. Estira tus músculos y mueve tus articulaciones. Comience con los dedos de los pies y vaya ascendiendo. Si va a estar afuera, use siempre protector solar y vuelva a aplicarlo cada dos horas. Beba mucha agua para mantenerse hidratado. Es importante deshacerse de la mentalidad de “sin dolor, sin ganancia”. Un poco de dolor muscular después del ejercicio es aceptable, pero no dolor. Si tiene dolor, especialmente en las articulaciones, interrumpa la actividad en la que se dedica. Siempre consulte con su médico antes de comenzar un nuevo programa de ejercicios. Ve lento. Aumente la intensidad y el tiempo que hace ejercicio muy gradualmente. La natación es un ejercicio excelente y suave para cualquier edad. La Clínica Mayo lo destaca como uno de los mejores entrenamientos en los que cualquiera puede participar:

 

1. caminando en la piscinaSi tiene una piscina en el patio donde nada con frecuencia, cambie su rutina caminando en la piscina. La resistencia del agua contra el movimiento de caminar le dará a sus piernas un buen entrenamiento mientras que la flotabilidad del agua ayudará a prevenir lesiones en sus articulaciones. Si su piscina es una piscina sobre el suelo, puede caminar vueltas o permanecer cerca de la pared y aumentar gradualmente el número de vueltas alrededor del perímetro interior de su piscina. Si tiene una piscina enterrada con un extremo profundo, deberá caminar de lado a lado. Cuando seas bueno caminando en el agua, intenta caminar hacia atrás o alterna cada vuelta. Para aumentar la intensidad del entrenamiento y agregar los músculos de la parte superior del cuerpo, balancee los brazos hacia adelante y hacia atrás en el agua mientras camina. Mire las palmas hacia adelante para obtener la máxima resistencia.

 

2. Ciclismo acuáticoEsto es básicamente andar en bicicleta estacionaria en el agua. El entrenamiento es el mismo que harías en una clase de spinning. Un Aquacycle está hecho de acero marino que puede resistir los productos químicos de la piscina, la sal y el contenido mineral del agua sin oxidarse. Una vez más, la flotabilidad del agua protegerá sus articulaciones, mientras que la resistencia del agua cuando pedalea le da al ciclista un entrenamiento de alta intensidad y bajo impacto. 3. IsometríaSi el movimiento es doloroso para usted, pruebe con isometría. En isometría no hay movimiento visible; más bien, tensará los músculos y lo mantendrá durante varios segundos y luego se relajará. A medida que mejora, aumenta el tiempo que mantiene la tensión y la cantidad de repeticiones. Puedes hacer estos movimientos dentro o fuera del agua. La extensión isométrica del hombro se completa al pararse con la espalda sobre una superficie dura con los brazos a los costados y los codos rectos. Empuja tus brazos contra la pared y sostén. Comience con una espera de 5 segundos y luego descanse. Repetir. Aumente gradualmente la cantidad de tiempo que mantiene presionada y la cantidad de repeticiones. 4. saunaSi bien una sauna no es un ejercicio en sí, puede ayudar a aliviar el dolor muscular después de un entrenamiento. Una sauna también es un lugar donde el usuario puede eliminar el estrés del día y volver a un estado pacífico equilibrado. Las saunas originalmente se calentaban quemando leña en una habitación cerrada. Hoy en día, cualquiera puede tener el beneficio de una sauna en casa siempre que tenga acceso a una toma de corriente. Las saunas son portátiles, por lo tanto, si necesita mudarse, la sauna puede acompañarlo.

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